Si una nueva muestra presenta menos metal, puede interpretarse como mejora del agua. Sin embargo, la nueva muestra pudo filtrarse y la anterior analizarse con partículas suspendidas tras digestión. Que ambos informes nombren el mismo elemento no significa que midan la misma fracción.
Si se promedian aritméticamente niveles equivalentes, puede distorsionarse la energía sonora total. Las duraciones pueden variar y algunos valores ser máximos. Primero deben identificarse indicadores y periodo realmente cubierto.
Si el limo aguas abajo contiene más metal que la arena aguas arriba, podría atribuirse al vertido. También difieren granulometría y materia orgánica. El muestreo debe coordinar profundidad y sustrato y considerar otros aportes.
Si una concentración puntual de aguas residuales se multiplica por el volumen diario, el resultado puede parecer convincente. Pero el muestreo pudo ocurrir entre ciclos productivos con caudal variable. Debe comprobarse qué periodo representa.
Una muestra de agua tras la lluvia: comparación con un análisis anterior
Supongamos que una muestra tomada aguas abajo de un posible vertido tras una lluvia intensa presenta indicadores distintos. Se compara con un informe anterior, aunque podrían diferir los puntos de muestreo, el tiempo y el funcionamiento de la fuente.
Las molestias por olor son nocturnas, pero las mediciones son diurnas
Si los vecinos perciben el olor sobre todo por la noche, pero el protocolo recoge mediciones diurnas, la ausencia de un indicador no describe automáticamente la situación nocturna. Deben compararse horarios, puntos de muestreo, meteorología y posibles fuentes. Las condiciones pueden variar incluso entre lugares próximos.