El peritaje ambiental comienza por definir su finalidad: un procedimiento judicial, una reclamación, negociaciones, la comprobación de un objeto o una revisión crítica. De la finalidad dependen las preguntas, los documentos necesarios y la necesidad de desplazarse al lugar.
En un trabajo habitual se analizan los materiales del expediente, la documentación fotográfica, la historia del objeto, las posibles fuentes de impacto, los informes de análisis de laboratorio y la relación entre el impacto y sus consecuencias.
Si se necesitan muestras, se determinan de antemano los puntos de toma, los parámetros que deben analizarse y los requisitos de envasado y entrega de las muestras. Los errores en esta etapa pueden reducir considerablemente el valor probatorio de los resultados.
Qué preparar para la consulta
- descripción de la situación y fechas de los hechos;
- fotografías, vídeos, actas y correspondencia;
- documentos relativos al objeto o a la parcela;
- informes de análisis de laboratorio, si ya se dispone de ellos;
- documentos judiciales, si la controversia ya está siendo examinada.